Documento sin título

Pulse aquí para abrir el estudio en una pantalla nueva (Recomendado para imprimir)

Estudios biblicos www.ebenezer-es.org Comunidad Cristiana Eben-Ezer: Estudios biblicos

UN ESTUDIO DE LA DIVINIDAD PLENA DE NUESTRO SEÑOR Y SALVADOR JESUCRISTO --TABERNÁCULO DE DIOS CON LOS HOMBRES-- SEGÚN LAS PROFECÍAS.

Hoy quiero hablaros de una visión de Jesús el Cristo basada en algunos de los títulos proféticos del Salvador.

Comenzaremos con un Salmo hermosísimo que se encuentra en las Escrituras del Antiguo Testamento, y que está constituido por las últimas palabras de David, tipo y antecesor del bendito Salvador:

"El Espíritu del Señor ha hablado por mí, y su palabra ha estado en mi lengua. El Dios de Israel ha dicho, me habló la Roca de Israel: Habrá un justo que gobierne entre los hombres, que gobierne en el temor de Dios. Será como la luz de la mañana, como el resplandor del sol en una mañana sin nubes, como la lluvia que hace brotar la hierba de la tierra." (2º Samuel 23:2-4.).

¿De quién habla David?

¿Quién es este "Justo", la "Roca de Israel", "la luz de la mañana", "el resplandor del sol en una mañana sin nubes"?

Isaías lo presenta como "retoño" y "renuevo" del tronco de Isaí, además de ser la raíz:

"Saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces. Y reposará sobre él el Espíritu del Señor; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y del temor del Señor." (Isaías 11:1-2).

Y San Juan en Apocalipsis agrega:

"Y miré, y vi en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra." (Apocalipsis 5:6).

"Y del trono salían relámpagos y truenos y voces; y delante del trono ardían siete lámparas de fuego; las cuales son los siete espíritus de Dios." (Apocalipsis 4:5).

El número siete es el número con el que se designa la más absoluta plenitud...

Por eso el apóstol Pablo dice en Colosenses 2:8-9 que "en Jesucristo habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad."

"Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilizas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. Porque en él habita

corporalmente toda la plenitud de la Deidad." (Colosenses 2:8-9).

"Habita corporalmente" significa que su cuerpo es habitación, que su cuerpo es templo, que su cuerpo es casa...

Me encanta leerlo y estudiarlo en el original griego:

"EN AUTO KATOIKEI PAN TO PLÉROMA TES THEÓTETOS SOMATIKOS...".

El verbo "KATOIKÉO", significa "habitar", "vivir", "morar" donde no siempre se habitó o moró, pero ahora se morará o habitará para siempre.

¡Qué bien escogidos están los vocablos que emplea Pablo!

El Verbo es Dios, la Palabra de Dios es el propio Dios, y siempre lo ha sido, pero no siempre ha morado o habitado en un cuerpo humano... Pero ahora, desde la encarnación, morará para siempre.

También me maravilla la palabra "THEÓTES", "THEÓTETOS", "Divinidad", es decir, "la Esencia o Sustancia Divina", con lo cual se hace una diferencia con respecto a THEÓS, que es el portador de la Divinidad, y con cuya diferencia se expresa que THEÓS puede conservar su esencia para sí, y no obstante, comunicársela a otro.

Por eso el autor de la Carta a los Hebreos dice:

"El cual (Jesús) siendo el resplandor de su gloria , y la imagen misma de su sustancia (de Dios), y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas." (Hebreos 1:3).

De ahí que en el texto de Juan 1:1 leamos: KAI THEÓS EN HO LOGOS... Literalmente: "Y Dios era la Palabra", con THEÓS en forma y posición de predicado, sin artículo, con lo que en la lengua griega se hace insistencia en la naturaleza del sujeto, es decir, de la Palabra; lo que equivaldría a decir: "Y la Palabra (LOGOS) era verdaderamente DIOS.

Jeremías nos da dos textos contundentes:

"He aquí vienen días, dice el Señor, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra. En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y este será su nombre: JEHOVÁ, JUSTICIA NUESTRA." (Jeremías 23:5-6.).

"En aquellos días y en aquel tiempo haré brotar a David un Renuevo de justicia, y hará juicio y justicia en la tierra. En aquellos días Judá será salvo, y Jerusalén habitará segura, y se le llamará: JEHOVÁ, JUSTICIA NUESTRA." (Jeremías 33:15-16).

Por eso se cumplen las palabras de Isaías 11:l ("Saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces.") en Mateo 2:23, donde se nos dice dónde se crió el Señor Jesús:

"Y vino y habitó en la ciudad que se llama Nazaret, para que se cumpliese lo que fue dicho por los profetas, que habría de ser llamado nazareno."

¿Por qué? Porque "nazareno" se deriva de la raíz hebrea NEZER que significa "retoño", además de hacer referencia al gentilicio del lugar donde Jesús se crió.

Jesús es el "retoño" de vida para Israel y para el mundo entero, restaurando el templo de Dios y el tabernáculo -la tienda- de David que estaba derrumbada, caída...

Vamos a verlo en las Escrituras:

"Y le hablarás diciendo: Así ha dicho Jehová de los ejércitos, diciendo: He aquí el varón cuyo nombre es el Renuevo, el cual brotará de sus raíces, y edificará el templo de Jehová." (Zacarías 6:12).

Lo comparamos ahora con otros textos proféticos que aclaran el sentido de estas palabras:

"Días vendrán cuando Jacob echará raíces, florecerá y echará renuevos Israel, y la faz del mundo llenará de fruto." (Isaías 27:6).

"Se alegrarán el desierto y la soledad; el yermo se gozará y florecerá como la rosa. Florecerá profusamente, y también se alegrará y cantará con júbilo; la gloria del Líbano le será dada, la hermosura del Carmelo y de Sarón. Ellos verán la gloria de Jehová, la hermosura del Dios nuestro." (Isaías 35:1-2).

"Se extenderán sus ramas, y será su gloria como la del olivo, y perfumará como el Líbano. Volverán y se sentarán bajo su sombra; serán vivificados como trigo; y florecerán como la vid; su olor será como de vino del Líbano. Efraín dirá: ¿Qué más tendré ya con los ídolos? Yo lo oiré, y miraré; yo seré a él como la haya verde; de mí será hallado tu fruto." (Oseas 14:6-8).

"En aquel día yo levantaré el tabernáculo caído de David, y cerraré sus portillos y levantaré sus ruinas; y lo edificaré como en el tiempo pasado." (Amós 9:11).

"De mí será hallado tu fruto", le dice el Señor a su pueblo restaurado. (Oseas 14:8), por cuanto la Deidad del Mesías le hace ser al mismo tiempo raíz y retoño, origen y corona, principio y meta de la casa de David:

"Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos." (Apocalipsis 5:5).

"Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios." (Apocalipsis 21:3).

Jesucristo une en sí mismo la promesa y el cumplimiento: El Señor Jesucristo es la estrella resplandeciente de la mañana: El heraldo del amanecer eterno: Él es el Nuevo Día: Él es el Tabernáculo de Dios con los hombres:

"En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios... Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros." (Juan 1:1, 14).

Así se cumplió la profecía de Salomón, formulada en pregunta en el día de la dedicación del templo de Jerusalén:

"Pero ¿es verdad que Dios morará sobre la tierra? He aquí que los cielos, los cielos de los cielos, no te pueden contener; ¿cuánto menos esta casa que yo he edificado?" (1º Reyes 8:27).

Jesús lo manifestó desde el principio de su ministerio público:

"Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. Dijeron luego los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás? Mas él (Jesús) hablaba del templo de su cuerpo. Por tanto, cuando resucitó de entre los muertos sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron la Escritura y la palabra que Jesús había dicho." (Juan 2: 19-22).

Así también lo entendió Juan el Bautista:

"En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. Pues ÉSTE es AQUEL de quien habló el profeta Isaías, cuando dijo: "Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas." (Mateo 3:1-3). (Ver también Lucas 3:3-6).

"Éste es Aquel"... Jesucristo es aquel de quien habló el profeta Isaías:

"Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios." (Isaías 40:3).

"He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros." (Mateo 1:23).

"E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne." (1ª Timoteo 3:16a).

"Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. ESTE ES EL VERDADERO DIOS, Y LA VIDA ETERNA." (1ª Juan 5:20).

Nosotros, pues, hacemos nuestras las palabras de la expresión del apóstol Tomás ante Jesucristo resucitado:

"Luego dijo (Jesús) a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente. Entonces Tomás respondió y le dijo (a Jesús): ¡SEÑOR MÍO, Y DIOS MÍO!" (Juan 20:27-28).

Amén y amén.

Pr. Joaquín Yebra.

UNA BREVE SELECCIÓN DE TEXTOS BÍBLICOS PARA SEGUIR ESTUDIANDO:

EL SEÑOR JESUCRISTO ES JEHOVÁ MANIFESTADO EN CARNE:

Antiguo Testamento

Nuevo Testamento

Yo Soy: "Jehová"

Yo Soy:

Éxodo 3:13

Juan 8:24

Isaías 43:10

Juan 8:58

Deuteronomio 32:39

Juan 13:19

Juan 18:5

 

Roca:

Roca:

Isaías 17:10

1ª Corintios 10:4

2º Samuel 22:32

1ª Pedro 2:6-8

Deuteronomio 32:4

 

Números 20:12.

 

 

Primero y Último:

Primero y Último:

Isaías 48:12

Apocalipsis 1:17

Isaías 44:6

Apocalipsis 2:8

Isaías 43:10

Apocalipsis 22:13

Isaías 41:4

 

 

Creador:

Creador:

Job 33:4

Juan 1:3

Isaías 40:28

Colos. 1:12-17

Génesis 1:1

Hebreos 1:8-12

 

Salvador:

Salvador:

Salmo 106:21

Juan 4:42

Salmo 45:21-23

1ª Juan 4:14

Isaías 43:3

Hechos 20:28

Hechos 4:12

 

Luz:

Luz:

Isaías 60:20

Juan 8:12

Salmo 27:1

Juan 1:9; Lucas 2:32

 

Juez:

Juez:

Joel 3:12

2ª Timoteo 4:1

Génesis 18:25

2ª Corintios 5:10

Romanos 14:10

 

Rey:

Rey:

Jeremías 10:10

Mateo 2:1-6

Isaías 44:6-8

Lucas 23:3

Salmo 47

Juan 19:21

 

Pastor:

Pastor:

Isaías 40:11

Juan 10:11

Salmo 100

Hebreos 13:20

Salmo 23

1ª Pedro 5:4

EL DIOS ÚNICO Y VERDADERO -PADRE, HIJO Y ESPÍRITU SANTO- REVELADO EN CARNE EN JESUCRISTO EL SEÑOR, Y DERRAMADO EN LOS CORAZONES DE LOS CREYENTES EN LA BENDITA PERSONA DEL ESPÍRITU SANTO:

* El Señor conduce, guía y sigue:
Deuteronomio 32:12: Jehová solamente.
Isaías 63:11-14: El Espíritu Santo.
1ª Corintios 10:1-4: Jesucristo, La Roca.

* El Señor acerca, revela y convence:
1ª Corintios 12:3: El Espíritu Santo.
Juan 16:13-15: El Espíritu Santo.
Juan 6:44: El Padre.
Juan 12:32: El Hijo.

* El Señor es el Creador:
Isaías 64:8: El Padre.
Job 33:4: El Espíritu Santo
Job 26:13: El Espíritu Santo.
Juan 1:3: Jesucristo, El Hijo.
Colosenses 1:15-17: El Hijo.
Hebreos 1:2: El Hijo.
Apocalipsis 4:8-11: El Santo, Santo, Santo: El Señor Dios Todopoderoso.
Génesis 1:1: Dios.
Isaías 44:24: Jehová solamente.

* Autor de la Resurrección:
lª Tesalonicenses 1:10: El Padre.
Juan 2:19: Jesucristo, El Hijo.
Romanos 8:11: El Espíritu Santo.
Hechos 17:30-31: Dios.

* Dios habita y mora:
2ª Corintios 6:16: Dios.
Colosenses 1:27: Cristo.
Juan 14:17: El Espíritu Santo.
Romanos 8:9-11: El Padre, y el Hijo, y El Espíritu Santo.

* Dios es el Primero y el Último:
Isaías 43:10: Jehová.
Isaías 44:6: Jehová.
Isaías 41:4: Jehová.
Isaías 48:12: Jehová
Apocalipsis 1:17: Jesús.
Apocalipsis 22:13: Jesús.

* ¿Quién viene?:
Mateo 24:3, 27, 30, 37: Cristo.
1ª Tesalonicenses 4:13-17: Cristo.
1ª Juan 3:2: Cristo.
Apocalipsis 22:20: Cristo.
Apocalipsis 22:12-13: Jehová.
Apocalipsis 22:6-7: Jehová.
Apocalipsis 1:8: Jehová.

* El Dador de la vida:
2ª Corintios 3:6, 8, 17-18: El Espíritu Santo.
Juan 1:3: Jesús, el Verbo Encarnado.
Génesis 2:7: Jehová.

"Que el amor de Dios el Padre, la gracia de nuestro Señor Jesucristo, y la dulce comunión del Espíritu Santo esté con todos vosotros. Amén." J.Y.