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Cuatro poemas. Otoño 2016

 

CON LAS ALAS DEL ALBA
Llorando y cantando he de irme un día
que sea largo y no permita
que la noche llegue a ser oscura.

Con las tres primeras estrellas
quiero emprender la marcha
sin volverme a mirar atrás
por si sal de juicio me hiciera estatua.

Te habré aguardado cada día,
tendré que ir al dormir de tu espera
en la certeza de que vendrás
a tu cita de ojos abiertos
y corazones esperanzados.

Te esperaré en las alas del alba,
en el añorado encuentro
en el día esperado que romperá
todos los horizontes oscuros
con tu Sol de justicia y luz eterna.

Joaquín Yebra.

 

ODA AL RECUERDO Y AL FUTURO DE LA MUJER

Decir mujer trabajadora es redundancia,
pues nunca se dará quien no lo sea.
Jamás estática ni ociosa la veas,
sino ocupada siempre en su tareas.
Y no sólo las dadas por los roles
otorgados por el mundo de varones,
sino presta a ocupar todo quehacer
donde se espere el toque de su gracia.

Hoy su "Día", para la fiesta y el reclamo,
es reivindicación y afán de lucha,
pero su efemérides es tamo
que el viento de los años ha borrado.
Ya son pocos quienes aún recuerdan
aquella algodonera neoyorquina,
una nave enladrillada en una esquina,
donde ciento veintinueve rosas se abrasaron
defendiendo sus derechos y sus horas,
su dignidad de madres y de esposas.

La misma mano que con hacha tala bosques,
con piruetas financieras crea hambrunas,
y con guerras engrosa viejas arcas,
prendió la llama de un holocausto ya olvidado.
Y aquellas rosas desprendieron su aroma
como las mártires cristianas en Roma,
con las lágrimas de Agar,
repudiada con Ismael en sus brazos,
unida con invisibles lazos
a la madre de los Macabeos;
al llanto derramado por  María,
a las madres judías de los guetos,
a las palestinas bombardeadas,
y a toda lágrima vertida
en el curso de los años y el camino,
por mujeres costureras de la vida,
constructoras de un mejor destino.

Mujer, servidora de la especie,
coheredera de la gracia de la vida,
recibe mi torpe homenaje de poeta,
aprendiz de rústico profeta,
hijo de mujer,
que es más que de hombre.

Joaquín Yebra.
Madrid e Invierno, 2009.

 

ORACIÓN DEL PASTOR
Señor, llena mi alma de amor, misericordia y piedad hacia ti y hacia los hombres y mujeres, mis hermanos.
Que no admita que la sed de ganancia y el afán de gloria me influencien en el ejercicio de mi discipulado y de mi pastorado, porque los enemigos de la verdad y del amor podrían fácilmente hacerme caer en el abuso y apartarme de hacer el bien a tus hijos, mis hermanos.
Sostén la fuerza de mi corazón para que esté siempre pronto a servir al pobre y al rico, al amigo y al enemigo, al que vive la justicia y a quien vive apartado de ella.
Haz que no vea en los hombres y mujeres más que a hijos tuyos y hermanos míos que sufren las consecuencias del pecado, y para quienes tú tienes las más ricas misericordias por el sacrificio de Jesucristo en la Cruz del Calvario.
Que mi espíritu se mantenga claro junto al lecho del enfermo, que no me distraiga por cualquier pensamiento extraño, para que tenga presente todo cuanto tu Palabra y tu Espíritu me han enseñado.
Haz que mis hermanos tengan confianza en mí para que sigan mis consejos de tu Palabra Santa.
Mantén alejados de mi ministerio a los charlatanes y demás desocupados que creen que siempre lo saben todo, producen injerencias peligrosas y que, por vanidad, malogran y deterioran la obra emprendida en tu Nombre.
Si los verdaderos amigos me aconsejan, hazme humilde para escuchar en ellos tu voz. Pero si los ignorantes me censuran y escarnecen, otórgame que el amor tuyo, como una coraza, me torne invulnerable, para que pueda perseverar en la verdad enseñando todo tu consejo, sin atender al prestigio y el renombre a ojos de los hombres.
Otórgame, Dios mío, la indulgencia y la paciencia al lado de los groseros que viven arrastrados por sus apasionamientos y centrados en ellos mismos.
Haz que sea moderado en todas las cosas, pero insaciable en mi amor por tu Persona y por tu Palabra.
Aparta de mi en todo momento la idea vana de creer que lo sé todo o que lo puedo todo, por cuanto separado de ti nada soy y nada noble, digno y puro jamás podré hacer.
Dame la fuerza, la voluntad y las ocasiones para crecer en tu gracia y en el conocimiento de tu Palabra Santa.
Lléname más y más de su Santo Espíritu para que hoy pueda descubrir cosas de Jesucristo tu Hijo que ayer ni siquiera sospechaba, de tal manera que los hombres y mujeres, mis hermanos, puedan ver al Señor en mi vida y en mis relaciones.
Y tú recibe todo el amor que previamente me has dado, porque es tuyo y te pertenece, y con él todas las cosas.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

THE MORNING WINGS
Mikaoj Arbey.

"The morning wings are like a bird
Flying high in the twilight
Without leaving a trace behind.

These wings bring peace and calm,
And cover the soul with a mantle of silence.
Thus our eyes are opened to the path
Leading endlessly to our goal.

The morning wings bring the truth
Words cannot explain
Since truth is always born in silence.

The morning wings bring the fragrance
Without killing the flower.

The morning wings turn darkness
Into daylight, water into life,
And the hardest rocks into sand.

Unless we are touched by these wings
We will never understand this paradox
Of life ending in death.

Our mind is a prism diving one thing
Into many, but truth cannot be divided.

The unifying power of the morning wings
Awakens our spirit and opens our hearts.

On the morning wings comes my Beloved,
The longed encounter will soon occur.

The awaited day will break the horizon
Into  one  thousand suns of eternal light.

Oh, come, morning wings
And fill me with thy love, I pray"